martes, junio 26, 2012

Levantar la voz


Una lluvia de voces,
encontrar el punto de partida.
Nada de usar frases premeditadas,
sólo la palabra urgente que evoca
a quienes ya no pueden hacer oír su voz.
Los q ya no tienen voz son Maximiliano y Darío.
Elevar nuestras voces
exigir justicia, mantenerlos vivos.
Hablar, recordarlos.

jueves, junio 07, 2012

Dogma de fe

#FelizdiadelPeriodista Feliz día para tod@s mis coleg@s: Que no nos cierren la boca y que florezcan mil palabras...

"Los indios shuar, los llamados jíbaros, cortan la cabeza del vencido. La cortan y la reducen, hasta que cabe en un puńo para que el vencido no resucite. Pero el vencido no está del todo vencido hasta que le cierran la boca. Por eso le cosen los labios con una fibra que jamás se pudre…"
(Celebración de la voz humana/1. Eduardo Galeano)

sábado, junio 02, 2012

Kamikaze

Las mañanas tenían su canto. Y cruzaba el aire con el filo de las alas. No se sabe quién los trajo o cómo llegaron desde Europa, pero desde hace unos años los estorninos se convirtieron en una banda que canta en las madrugadas platenses. Reconozco que mucho no me simpatizaban las aves, pero a fuerza de escucharlos, me gusta ver y oír cantar los estorninos en la mañana. De tanto mirarlos, hice amistad con uno. Le inventé y lo bauticé con un nombre. Me sorprendió del Negro la extraña habilidad de poder volar o atrapar insectos en el aire. También lo temerario que era, abalanzándose contra el edificio cuando algún cascarudo quería escapársele.
El mes pasado estuvo particularmente inquieto. De hecho rozó varia veces la baranda del balcón. Una mañana, resplandecía el sol de otoño aunque la neblina lo negaba, fue como un presagio. Vi un filo negro que cruzó el aire. Escuché en el ventanal el trueno del golpe. Desafinando el vuelo, el estornino se estrelló contra la ventana. Su canto es el del silencio ahora.
Con el tiempo me hice amigo de otro pájaro, pero no se cuál es, ni su nombre.

lunes, mayo 28, 2012

Grand Prix

Arena, el peor enemigo de los rulemanes. Götling tenía más calles de arena que asfaltadas, lo que le daba a las últimas un carácter especial. Si entraba arena en uno de los rulemanes íbamos carrito en mano hasta lo de Juanca Decara para que su papá lo solpletee con nafta y les devuelva la perfomance. Uno de los mayores desafíos era la bajada de Humberto Iº partiendo desde Usuhaia, la pendiente que ponía a prueba a los mejores pilotos. Cuántas zapatillas gastadas en los talones para frenar, cuantos raspones y porrazos. No era fácil la vida del corredor de los carritos a rulemanes. Corríamos por el disfrute de jugar a ser grandes, manejar el carrito como manejarnos en la vida, rápido, con riesgo, invencibles, inmortales. Ahora que el recuerdo arrecia y que de las veredas arenosas desaparecieron las pisadas amigas, siento un ruido interior, ruido a los rulemanes contra el asfalto. Y escucho otra vez las voces amigas, los gritos de aliento  y las risas de esas tardes de carreras. En la arena de los cordones, en las tardes del barrio, en las voces fraternas de los chicos del barrio, en todo experimento la cálida nostalgia de cuando éramos felices jugando en la calle, corriendo con carritos de rulemanes. Arena y risas, la marca del Grand Prix de barrio Götling.

domingo, abril 22, 2012

Anfibios

Somos frágiles seres de agua. Nos deslizamos por el azul del mar, mientras otros ni siquiera lo contemplan. Nos embelesamos con las medusas, brillando bajo un haz de luz (debe ser el sol que las señala). Y bailamos entre las sombras de las gaviotas que nos espían. Pasa un barco y su sombra las apaga. Los tripulantes miran sin mirar el horizonte. Nos deslizamos profundo por el azul del mar mientras ellos no ven las olas ni saborean la sal en el aire. Soñadores, buscamos profundo en el agua el olor de las maderas que tanto nos gustan. Borbotones desde el azul profundo. Emergemos. Bocanadas de vida. Eso de necesitar vivir tanto del aire como en el agua. Anfibios

viernes, febrero 17, 2012

La soberbia

Navegamos en estas aguas,
caminamos en el aire rojo mientras llueve,
debe ser Dios que llora porque lo negamos:
sólo creemos en nosotros.

La soberbia de los navegantes

viernes, febrero 03, 2012

Cosas de las esferas

La esfera apareció y en su caída rozó el ala del último pájaro que buscaba refugio. Tocó la seda de la pluma, reflejó el iris dorado del ave y siguió su viaje en caída libre. Navegó el aire y por un momento flotó, esas cosas de las esferas, que se hamacan en el aire. Cayó un poco más, besó la hoja y se durmió.

"La realidad no existe si no hay imaginación para verla" (Paul Auster)

martes, enero 03, 2012

La vigilia

Esperando la hora en que se sepa qué pasó, si ya se liberó de los cangrejos. La hora, esa sombra que señala las ansiedades, las expectativas y los rezos. La hora que una noche de brujos trajo, como la marea a la espuma roja. Noche de brujos y conjuros traídos por las olas del tiempo. Esperando la hora en que una sonrisa baje a regalarnos el día. Y sepamos que ella se liberó.