Arena, el peor enemigo de los rulemanes. Götling tenía más calles de arena que asfaltadas, lo que le daba a las últimas un carácter especial. Si entraba arena en uno de los rulemanes íbamos carrito en mano hasta lo de Juanca Decara para que su papá lo solpletee con nafta y les devuelva la perfomance. Uno de los mayores desafíos era la bajada de Humberto Iº partiendo desde Usuhaia, la pendiente que ponía a prueba a los mejores pilotos. Cuántas zapatillas gastadas en los talones para frenar, cuantos raspones y porrazos. No era fácil la vida del corredor de los carritos a rulemanes. Corríamos por el disfrute de jugar a ser grandes, manejar el carrito como manejarnos en la vida, rápido, con riesgo, invencibles, inmortales. Ahora que el recuerdo arrecia y que de las veredas arenosas desaparecieron las pisadas amigas, siento un ruido interior, ruido a los rulemanes contra el asfalto. Y escucho otra vez las voces amigas, los gritos de aliento y las risas de esas tardes de carreras. En la arena de los cordones, en las tardes del barrio, en las voces fraternas de los chicos del barrio, en todo experimento la cálida nostalgia de cuando éramos felices jugando en la calle, corriendo con carritos de rulemanes. Arena y risas, la marca del Grand Prix de barrio Götling.
Plaga de palabras
Ojos que no ven, corazón que siente. Lo que comienza nunca termina.
lunes, mayo 28, 2012
domingo, abril 22, 2012
Anfibios
Somos frágiles seres de agua. Nos deslizamos por el azul del mar, mientras otros ni siquiera lo contemplan. Nos embelesamos con las medusas, brillando bajo un haz de luz (debe ser el sol que las señala). Y bailamos entre las sombras de las gaviotas que nos espían. Pasa un barco y su sombra las apaga. Los tripulantes miran sin mirar el horizonte. Nos deslizamos profundo por el azul del mar mientras ellos no ven las olas ni saborean la sal en el aire. Soñadores, buscamos profundo en el agua el olor de las maderas que tanto nos gustan. Borbotones desde el azul profundo. Emergemos. Bocanadas de vida. Eso de necesitar vivir tanto del aire como en el agua. Anfibios
viernes, febrero 17, 2012
La soberbia
Navegamos en estas aguas,caminamos en el aire rojo mientras llueve,
debe ser Dios que llora porque lo negamos:
sólo creemos en nosotros.
La soberbia de los navegantes
viernes, febrero 03, 2012
Cosas de las esferas
La esfera apareció y en su caída rozó el ala del último pájaro que buscaba refugio. Tocó la seda de la pluma, reflejó el iris dorado del ave y siguió su viaje en caída libre. Navegó el aire y por un momento flotó, esas cosas de las esferas, que se hamacan en el aire. Cayó un poco más, besó la hoja y se durmió."La realidad no existe si no hay imaginación para verla" (Paul Auster)
martes, enero 03, 2012
La vigilia
Esperando la hora en que se sepa qué pasó, si ya se liberó de los cangrejos. La hora, esa sombra que señala las ansiedades, las expectativas y los rezos. La hora que una noche de brujos trajo, como la marea a la espuma roja. Noche de brujos y conjuros traídos por las olas del tiempo. Esperando la hora en que una sonrisa baje a regalarnos el día. Y sepamos que ella se liberó.lunes, diciembre 26, 2011
La pregunta continúa
Alto, dejando atrás los ecos de la montaña, el aire torna todo plano, las nubes forman una bandeja y el viento se espesa y no pasa. Y así te preguntás qué querés hacer antes que se cierre el círculo.Juegos de la memoria. Hasta el sol sabe ya lo que hice, pero no escribí nada de lo que el cielo le muestra a la tierra, falta tanto por hacer!
Mirás esas montañas de silencios y anotás: No dejar deudas con los sueños, caminar la revolución, darle rienda suelta a la imaginación, cantar esa canción, reír hasta las lágrimas, vivir el amor, jugar a vivir... qué hacer antes que se cierre el círculo? Hay tanto para dar, por ahí arrancamos con eso. Antes que el nuevo año abra su círculo, sumale tus respuestas.
La pregunta continúa, sumale las respuestas que quieras. Feliz 2012, que se cumplan tus sueños.
lunes, noviembre 28, 2011
Lo único que queda
viernes, noviembre 18, 2011
Vuelo en L
Pensé en ella. Subí a la piedra y vi al cóndor, con el ala rozaba el vuelo. Miré sus plumas, miré la nieve y el aire en las alturas.Bocanada de desahogo y un horizonte que ilumina los ojos.
Ahí arriba repasé los días, las risas, los sueños. Vuelo en L. Como lo vi al cóndor, así la ví, así voy a soñarla. Porque el futuro lo voy a escribir soñando. En L
viernes, junio 17, 2011
Encontrarte
Cada vez que vuelvo a casa me llevo algo tuyo. Hace un tiempo fui decidido a la biblioteca a buscar un libro en particular. Uno que era viejo cuando yo era chico. Y me lo traje. Dèjá vu, cuando lo abrí te vi de nuevo marcándome un par de capítulos. Volví a abrirlo y busqué uno, "La vida como un poema".No me sorprende que leyeras filosofía china cuando tenias 20 años, me sorprende que me lo hayas hecho leer a mi a los ¿6, 7? cuando estaba totalmente dedicado a Salgari o a Verne. Mucho no entensonreír, vidadí. Creo. Empecé a reelerlo.
Viste que leo más de a un libro a la vez, así que a modo de homenaje cada vez que dejo éste, lo marco con una foto tuya, que me señala porqué lo leo más que hasta donde lo hago.
Ayer lo abrí de vuelta, más por melancolía que por leer algo en particular. Sí, todavía me pongo así. "El carácter ideal más capaz de gozar la vida es un alma cálida, despreocupada e intrépida", arrancaba un pasaje de "La vida como un poema".
Te recordé mirándome. Me acordé, entonces, eso que me decías de mirar a las personas a los ojos, porque se le veía quiénes eran en realidad. También de esa cosa muy tuya de vivir con una sonrisa calcada en la cara. Te juro que traté de seguirte el ejemplo. A veces no pude.
Cuando se me pasó el enojo porque ¿te fuiste? te busqué más de una vez en los ojos de Dani, Pancho, Santi, Magui, Luli. Todos, si los miras bien a los ojos, tienen algo tuyo. Yo, que algún día voy a madurar -vas a ver- cuando me veo al espejo, me miro y te veo, sonriéndome.
No leí mucho esta vez: en realidad toqué el libro, me acordé de vos. Fue como si hubiésemos charlado un rato. Tu vida como un poema. Me quedé pensando en vos un rato más. Sonriendo como pude.
lunes, mayo 09, 2011
Huellas en el agua
domingo, mayo 01, 2011
La estrella más linda
jueves, marzo 24, 2011
Mala estrella
viernes, febrero 11, 2011
Un ramito de frescias
Hizo visera con un ramito de frescias y miró al cielo. Una nube le sonrió.Bajó la vista y buscó una mirada, un cómplice con quien compartirlo.
Volvió a mirar al cielo, la nube no estaba.
Y entonces sonrió él.
(Parte de la historia es real, parte la imaginé viendo sonreír al nene que vende flores en 11 y 48)
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